Neverendings

Midnight

Escrito por neverendings 28-02-2012 en General. Comentarios (0)
Fue entonces cuando cerró los ojos.

¿Cómo podría volver a abrirlos sabiendo que lo que le esperaba por ver sería muerte?
Sin embargo, el tacto de unos dedos alzándole la barbilla hizo que empezase a temblar.

-Mírame- sentía la respiración agitada de la persona a su lado, su presencia más que relajarla le hacía temblar.

-Por favor, no, te juro que...- trataba de suplicar pero no era consciente de que la figura encapuchada sacaba algo del bolsillo de su sudadera.

-¡Ya basta! ¡Abre los ojos, maldita sea!

Ella no tuvo otra opción que acatar la orden. Sus brazos caían inertes, no sentía ya sus extremidades por el frío. Cerrar los ojos había sido un suplicio, y eso solo había hecho enfadar a su captor.

No se atrevía a mirarle a la cara. Sabía que si lo hacía se encontraría con esos dos pozos negros que le habían atormentado durante años. ¿Para qué le había valido escapar?

Un pinchazo hizo que dejase de centrarse en el pasado, regresando la mirada hacia la oscuridad. Sabía dónde estaba, pero...

Un cuerpo inerte cayó al suelo, el viento moviendo los mechones de pelo de una figura recortada. Alguién sonrió.

Black.

Escrito por neverendings 17-02-2012 en General. Comentarios (0)
-¿Qué crees que estás haciendo? - le pregunto mientras retrocedía lentamente.
-¿Tú qué crees? -le respondió mientras avanzaba, sabiendo que sería él el ganador de la partida.

Ella seguía sus movimientos mientras trataba de no temblar, no le daría el gusto de hacerle saber lo débil que se sentía.

-No te engañes más, cariño, ambos sabemos que no puedes rechazarme.
-¡Estúpido sabelotodo! No-

No fue capaz de terminar la frase. Unos labios hambrientos cubrieron los suyos, y su mente dejó de funcionar. Cerró los ojos, y entre la negra oscuridad vio miles de puntos de luz.

¿Dónde estaba la acogedora visión de su paisaje negro? Disolviéndose mientras daba paso al rojo pasión.

Rage

Escrito por neverendings 13-02-2012 en General. Comentarios (0)
Por un momento, quiso tener la imaginación suficiente para sentirse vampiro, y no era por el lado atractivo. Era por el mero hecho de poder enseñar los dientes y que estos infligieran en su víctima un ataque mortal, algo que le hiciese sentir más viva que muerta, sie s que no lo estaba ya.

Las palabras no eran suficientes para poder demostrar, con gritos y arañazos la rabia e impotencia que sentía. Odiaba arrastrarse frente a alguien, pero sabía sus limitaciones, y sabía que sus posibilidades de ganar ese juego de lógica eran más que mínimas.

No iba a abandonar, se repetía, solo a dejarse ganar... por nosecuanta vez.